Llevas a cabo acciones estratégicas, inviertes en publicidad y te has formado en marketing para conseguir clientes y aún así, no llenas tus cursos, no llenas tu agenda y no consigues los resultados que deseas.
Te entiendo, he vivido esto mismo en mi negocio y lo veo día a día en mis clientes. Hasta que me di cuenta de que el éxito de cualquier acción no radica en la estrategia, sino en la MENTALIDAD.
Durante años estuve invirtiendo miles de euros en mentores y formaciones para conseguir mayor éxito y mejores ingresos, junto a mi había otros profesionales que invertían en esos mismos conocimientos, y sin embargo, no todos conseguíamos los mismos resultados. ¿Cómo podía ser?
Tus resultados dependen de : las creencias, pensamientos y emociones que estés proyectando durante la creación de tu promoción o lanzamiento.
El otro día una clienta me contaba que había encontrado un sitio para llevar a cabo un taller de crecimiento personal para mujeres. No era la primera vez que realizaba este taller, pero en otras ocasiones lo había realizado de forma gratuita o a un coste muy bajo. En esta ocasión, siguiendo las recomendaciones de la dueña del centro, decidió poner un precio mucho más alto. Mi clienta hizo un bonito folleto informativo y estuvo promocionando el taller durante más de una semana, además de la promoción que hizo el centro.
¿Resultado? 1 persona apuntada. Ella quería tener un grupo mínimo de 6 a 8 personas, y ante ese panorama, tenía que anularlo. ¿Te ha pasado alguna vez?
Posteriormente, cuando hablamos de ese resultado, le dije:
– Este resultado es perfecto. De alguna manera la vida te está diciendo que has conseguido lo que tú le has pedido.
– ¿Cómo? Yo quería un curso lleno o como mínimo con 6 personas.
– Sí, eso es lo que quería tu mente consciente, pero inconscientemente, no lo querías. Inconscientemente hay un miedo escondido que es lo que te ha llevado a tener ese resultado, porque ese miedo vibraba con mayor intensidad que tu deseo de llenar el curso.
Al decirle estas palabras, mi clienta me confesó, que se había sentido preocupada por el precio, y dudó de si la gente realmente lo pagaría, ya que era la primera vez que lo hacía por un valor tan alto.
¡Ahí lo tienes, ese ha sido tu resultado! Por ese motivo el resultado es perfecto, porque puedes darte cuenta que hay un problema con tu relación con el dinero que tienes que resolver.
Otra clienta me contó que había organizado un encuentro al aire libre para hacer yoga y otras actividades, ese día el tiempo no acompañaba demasiado y temió que la gente no viniera. Cuando se dio cuenta de que estaba proyectando ese miedo, empezó a tranquilizarse y a pensar en que todo saldría bien, y finalmente aparecieron 8 personas. Curiosamente, ese fue el mínimo que ella se había fijado para hacer el encuentro, y posteriormente, se alegró que no hubieran venido más personas porque a lo largo del encuentro se dio cuenta que le faltaba cierta estructura y con más gente no hubiera podido hacer la actividad de forma cómoda.
Esta clienta consiguió vencer su miedo a pesar del tiempo que estaba haciendo fuera, y precisamente reunió a la cantidad exacta de personas perfecta que le ayudaron a darse cuenta de las necesidades que su encuentro necesitaba para mejorarlo.
La vida siempre te da lo que tú le pides y lo que es perfecto para ti en ese momento.
Imagina que le llegan 20 personas y no tiene la infraestructura para ello, hubiera sido mucho estrés y preocupación para ella, por lo que vinieron las personas perfectas para esa ocasión.
No dejo de maravillarme de lo poderosa que es nuestra mente.
Puedes enfadarte, sentirte frustrado, molesto, decepcionado, triste… por los resultados obtenidos, pero cuando te paras a descifrar el mensaje que la vida te muestra, esos resultados son exactamente los que estabas proyectando. Muchas veces son por creencias limitantes sobre el dinero, o sobre tu valor personal, otras veces hay miedo a la crítica, de no ser suficientemente bueno, de no cumplir con las expectativas…y sin darte cuenta eso es lo que estás manifestando en tus resultados. El universo siempre te da aquello que le pides, pero si no eres suficiente específico y concreto no podrá darte aquello que realmente deseas. Puede que tu mente piense una cosa, pero te aseguro que si no te paras a observarte tus emociones y sentimientos dicen otra cosa, entonces el universo que solo entiende de energía, se deja llevar por tus emociones que son mucho más fuertes son las que prevalecerán en tu día a día.
Así que cuando no llenes un curso, cuando no te lleguen clientes, cuando no estés consiguiendo suficientes ingresos, cuando no te esté funcionando la estrategia, pregúntate :
¿Qué estoy sintiendo con respecto a este lanzamiento?
Porque si eres totalmente honesta contigo misma te darás cuenta que detrás se esconde una emoción o un miedo que hay que resolver para poder avanzar con éxito.
Felicidades si has llegado hasta aquí y estás leyendo estas palabras, porque estas dan respuesta a lo que hasta ahora quizás no comprendías. Te animo a que te suscribas a mi curso gratuito online para seguir recibiendo información y aprendiendo mucho más sobre tu mentalidad.
Un abrazo,
Ester Vega